En el lienzo de su cielo azulado
quedó plasmada su señorial figura
de la Ciudad Condal que perdura
con tiempo y espacio superado.
El baño de ascendiente cultura,
de propios y estraños sumerge mentes
que en el mundo persisten latentes
en la tierra,en el mar y en la altura.
El martillo,el arado, la pluma...
rinden salvas al pasajero del mar
con los blancos besos de su espuma.
En la montaña la virgen de tez morena
Reina del Cielo,del Sol y la Luna,
nos da la Paz y el amor para amar.
J.A.